Familia y Sociedad

El impacto de la mitología

[fa icon="calendar"] 7/08/17 6:00 / por Rubén Urtuzuástegui Jiménez

impacto_mitologia.jpg¿Qué importancia puede tener para nosotros en este siglo XXI hablar de mitología? Esa palabra que casi siempre nos remite a la antigua Grecia (dioses e historias fantásticas); que brota del vocablo mito; personajes, historias o explicaciones no reales del mundo o de la vida. 

¿Qué significa <<no reales>>? ¿Nos permite afirmar que carecen de importancia? Por otro lado, ¿vale la pena recordar, e incluso preservar cierto tipo de <<mentiras>>?

Si son mentira, ¿por qué las seguimos recordando? Zeus, Hércules, Prometeo, Helena de Troya y muchos personajes e historias de la antigua Grecia, siguen hoy vigentes y aún ofrecen su contenido educativo: ejemplifican modelos de comportamiento deseables e indeseables, tanto para su sociedad como para la nuestra, ya que las bases más profundas del concepto de vida de Occidente hunden sus raíces en planteamientos que los griegos propusieron y fijaron en su momento.

Intuimos que esos planteamientos encierran fórmulas valiosas para elaborar modelos de conducta y, en la medida en que logran interiorizarse en las personas, se convierten en pautas de discernimiento y de comportamiento ante situaciones similares.

Hércules y Atenea: Primeros modelos

En la cultura griega destacaban dos sociedades: la espartana y la ateniense. Aunque muy cercanas geográficamente, su desarrollo asumió énfasis muy distintos. Los espartanos tomaron como modelo de comportamiento a Hércules hijo de Aclemena, una humana, y de Zeus, un dios. Hércules se convirtió en el prototipo del hombre fuerte, austero, absolutamente leal y resistente.

En términos cristianos podríamos decir que Hércules fue el <<santo patrono>> de Esparta.

Aunque el origen de esa pauta de comportamiento pudiera ser cuestionable para los eruditos de su época, se convirtió en el sello de su sociedad. Hoy es sabido y sustentado en fantásticos acontecimientos, el cómo los espartanos podían considerarse dignos hijos o seguidores de Hércules.

Por otro lado, los atenienses se inspiraban en Atenea, también hija de Zeus; pero de naturaleza puramente divina. Se dice que hizo nacer hijos de la tierra y así surgieron la ciudad de Atenas y los atenienses, quienes se identificaron con los principales dones de su diosa: la civilización, la sabiduría, el arte y la retórica. La ciudad también hizo gala de sus frutos bajo el amparo de su patrona.

Vemos claramente que se puede inspirar a una sociedad a comportarse de cierta manera, siempre y cuando ese principio de conducta se presente de modo atractivo, deseable, productivo y beneficioso. Los héroes y superhéroes cumplen con una función muy importante: inspirar a su gente y a su sociedad.

*Publicado originalmente en la revista Istmo el 20 de noviembre del 2013.

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Rubén Urtuzuástegui Jiménez

Escrito por Rubén Urtuzuástegui Jiménez

Rubén Urtuzuástegui Jiménez es Doctor en Gobierno y Cultura de las Organizaciones, Universidad de Navarra, Summa Cum Laude. Maestría en Gobierno y Cultura de las Organizaciones, Universidad de Navarra. Máster en Dirección de Empresas para Ejecutivos con Experiencia (MEDEX). Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresas (IPADE). Licenciatura en Ingeniería Industrial, Universidad Panamericana (UP). Carrera Técnica en Mécánica Automotriz y Diésel. Profesor del área de Factor Humano en el Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresas (IPADE). Competidor de primera fuerza nacional de Judo.

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