Familia y Sociedad

Falta de motivación laboral

[fa icon="calendar"] 8/05/17 13:36 / por Bernardo Sosa

Cuando tu trabajo no te motiva.jpg¿Qué hacer cuando no te sientes motivado en tu trabajo? La falta de motivación laboral es algo muy común. Las personas se van volviendo “zombies” que solamente llevan a cabo acciones como si fueran unas máquinas, pero que no “vibran” con lo que hacen.

Para comenzar este escrito, me parece prudente partir de una realidad: en muchas ocasiones no escogemos nuestro trabajo, simplemente nos adaptamos a las circunstancias y vamos por la vida “jalando la carreta” como coloquialmente se dice.

No es que lo anterior este bien o mal, simplemente es. Si bien hay personas que son positivas y otras que son negativas, la realidad muchas veces es la misma para estos dos tipos de seres humanos. Solamente que unos son proactivos y buscan soluciones y los otros se quejan casi todo el tiempo.

Motivación intrínseca en el trabajo

Definitivamente es un regalo de Dios el que muchos de nosotros hayamos tenido la oportunidad de estudiar y dedicarnos a lo que realmente nos gusta y apasiona, habiendo tenido el apoyo de nuestros padres y de nuestros familiares. Sin embargo, hay veces en las que el objetivo principal es literalmente “llevar dinero a la casa”.

En este caso, es más propicio que las personas se sientan desmotivadas en su trabajo. Sin embargo, existe una solución que creo puede ser viable y generar una motivación que haga que el trabajo sea visto como algo que dignifica a la persona y no como “algo tan malo que hasta te pagan por hacerlo”.

Para explicar mejor lo anterior es importante partir del término “motivación”. Carlos Llano Cifuentes, en su libro Dilemas éticos de la empresa contemporánea, define la motivación como “el atractivo que ejercen determinados bienes –o la necesidad de adquirirlos- sobre determinadas personas, por causas que tienen más relación con el sujeto que con el bien le atrae”. (Llano, p.176)

Es importante detenernos en la última parte de esta definición: “por causas que tienen más relación con el sujeto que con el bien que le atrae”. No puede hacer una motivación si esta no parte de la persona misma, la persona misma es la que debe generar dentro de sí los mecanismos que le permitan “levantarse todos los días con ganas de trabajar y con una actitud positiva”.

Tú decides tu día

Cuando tu trabajo no te motiva te encuentras frente a una sola realidad y frente a dos opciones muy claras: el trabajo lo vas a tener que hacer porque si no las consecuencias van a ser negativas (principalmente el despido), y las dos opciones que tienes son: hacerlo “bien y de buenas” o “más o menos y de malas”. ¡Tú decides!

Debes ser mentalmente fuerte para repetirte mantras positivos y “echarte porras”. Pero lo más importante es que seas capaz de encontrar las consecuencias positivas de eso que estás haciendo. Quizá te estás volviendo una persona más disciplinada, has estado aprendiendo cosas nuevas para alcanzar los objetivos que buscas. Haz hecho un poco más de ejercicio y por lo tanto haz mejorado tu salud y bajado de peso, haz conocido personas nuevas etc.

Aunque lo anterior puede verse desde un punto de vista negativo: otra vez harás lo que no te gusta una y otra vez, solo repites una acción sin concientizarla, moverte de aquí para allá es aburrido y tedioso y por lo tanto estás cada día más cansado, no te gusta la gente con la que trabajas etc.

Dos caras de una misma realidad

La misma realidad y los mismos medios para alcanzar un mismo objetivo pueden ser vistos de las dos formas, pero antes de tomar una decisión es necesario tener algunas cosas claras:

1.- Los objetivos laborales deben cumplirse sí o sí:

En todos los trabajos existen objetivos que deben cumplirse: llegar a la meta de ventas, tener listo un proyecto para un cliente, dar una clase, aplicar un examen etc.

2.- La motivación laboral es, esencialmente, intrínseca:

Nadie puede motivarte más que tú mismo, si asistes a cursos de motivación y no estás realmente convencido de querer cambiar tus hábitos negativos y empezar a “echarte porras a ti mismo”, tu trabajo no te motivará aunque tu jefe sea Miguel Ángel Cornejo.

3.- La motivación tiene beneficios que trascienden los objetivos laborales:

Cuando una persona está motivada en su trabajo genera endorfinas, eso la hace estar más contenta y con una sonrisa que, tarde que temprano, rendirá frutos: clientes satisfechos por el buen servicio, un ambiente laboral sano y (porque no) una recomendación a futuro para un trabajo que se acerque más a lo que la persona quiera y esté mejor pagado.

 

Sólo recuerda: ¡Tú decides!

 

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Topics: Trabajo

Bernardo Sosa

Escrito por Bernardo Sosa

Bernardo Sosa Iñigo es Licenciado en filosofía por la Universidad Panamericana. Además, estudió el programa Introducción a Dirección de Empresa (IDE) y el curso Finanzas para no financieros en la Universidad Panamericana. Trabajó dos años como asistente académico del Dr. Héctor Zagal y actualmente se encuentra trabajando como asistente del Director de la Cátedra Carlos Llano UP-IPADE, y como director de contenidos de la página web.

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