Familia y Sociedad

Crisis de valores en la sociedad

[fa icon="calendar"] 8/07/16 6:30 / por Ithel Sánchez Villanueva

Crisis de valoresA lo largo de mi experiencia como consultor de empresas y como profesor de ética en posgrado, el tema de la crisis de valores ha sido recurrente.  Parece que la mayoría está de acuerdo en que esta crisis es detonadora de los graves problemas humanos de la actualidad.   Sin embargo, Carlos Llano aseguraba que existe otro tipo de crisis aún mayor que la de valores.   En este artículo te compartiré su profunda reflexión.

¿Qué son los valores?

Según la Real Academia de la Lengua española, Valor es la cualidad que poseen algunas realidades, consideradas bienes, por lo cual son estimables.  Llano entiende ´valor´ como aquellos bienes cuya posesión acrecienta las realidades y posibilidades humanas.  Los valores son, entonces, bienes estimables que ayudan al crecimiento y a mejorar la realidad humana.  

El valor entendido.

Parece que es fácil llegar a un acuerdo respecto a valores cuando se trata del concepto abstracto del valor como la generosidad, lealtad, honestidad, compromiso, etc.  Sin embargo, cuando se pide a cualquier grupo de personas que definan uno, por ejemplo, la lealtad, surgen tantas definiciones como personas en el grupo.   

Como parte de nuestra naturaleza humana, en cuanto a la inteligencia, tenemos la capacidad (y responsabilidad) de conocer profundamente lo que son los valores y cómo se aplicarlos en los distintos ámbitos de la vida diaria, ya sea de manera individual o como grupo (familia, empresa, sociedad).

El valor que se posee.

El Dr. Llano insistía en que, contrario a la tendencia de la modernidad de mantener los valores en términos abstractos, los valores son personales, es decir, que se refieren a personas concretas.   

Un valor es un sustantivo (abstracto):  ejemplaridad, lealtad, solidaridad; sin embargo, se convierte en un valor vivo cuando se puede identificar como adjetivo de una persona:  profesor ejemplar, empleado leal, ciudadano solidario. Adquirir de manera personal un valor como adjetivo implica un constante dominio y señorío de uno mismo haciendo uso de la voluntad.


No existe una crisis de valores, existe una crisis de virtudes.

Recuerdo con gran claridad la primera vez que escuché al Dr. Carlos Llano decir esto:

¿Quién está de acuerdo en que existe una crisis de valores?”  Después de que todos levantamos la mano, continuó: “Pues yo no estoy completamente de acuerdo”, revisó complacido la cara de desconcierto de sus alumnos y concluyó:  en realidad lo que existe…es una crisis de virtudes”.

Aunque sí existe una necesidad de dar prioridad a los valores, de entenderlos, comunicarlos y fomentarlos, es aún más importante tener la voluntad y convicción de llevarlos a la práctica y generar virtudes.

 

Del concepto a la práctica.

La virtud es un hábito operativo “bueno”. El origen etimológico de la palabra virtud es virtus, que significa fuerza.  Al igual que un deportista va adquiriendo fuerza y velocidad en su entrenamiento hasta ser capaz de correr un maratón, a través de la decisión de practicar diariamente el valor elegido, la persona virtuosa adquiere fortaleza y mayor capacidad (competencias) para hacer frente a nuevos retos y generar mejores realidades.

Persona virtuosa, empresa virtuosa.

En este sentido, un estudiante puede entender y elegir el valor de la honestidad como parte de su código personal de ética profesional, no obstante, será hasta que trabaje y realice elecciones basadas en la honestidad cuando confirme y fortalezca esa virtud en el ámbito laboral.   

Una empresa que tiene su ideario con los valores corporativos en la recepción tendrá una cultura empresarial virtuosa cuando las personas que la conforman elijan practicarlos diariamente tanto en las labores más sencillas como en las decisiones más complejas.

El reto que no puede faltar.

Desde que el Dr. Llano nos guio con su particular estilo hacia la reflexión de esta sutil diferencia, he replicado la reflexión en consultorías, talleres, seminarios y clases procurando provocar un impacto similar.

La crisis de valores en realidad se traduce a una crisis de virtudes pues no son los conceptos lo que generan una transformación y estirabilidad hacia un mayor desarrollo, sino las personas reales, dotadas de virtud.

 

Reflexiones en torno a las características del líder.

Invitación a la acción: Ahora, para cerrar esta entrada, solo me resta señalar que cada uno de nosotros habremos de desarrollar las cualidades que inciden más profundamente en nuestra humanidad, aún en el caso de que no las hayamos aprendido, ni adquirido en la universidad.

Espero que esta información te haya sido de utilidad y me gustaría acompañarte en este camino tan importante que es influir para mejorar a tu comunidad.

 

Ebook Ética en la Universidad

Topics: Liderazgo, sociedad, Valores

Ithel Sánchez Villanueva

Escrito por Ithel Sánchez Villanueva

Licenciada en Filosofía y MBA por el Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresa (IPADE). Se ha especializado en temas humanos y éticos (Notre Dame-Indiana, Richard Ivey School of Business-Canadá), diplomado en Transparencia y Combate a la Corrupción por el CIDE. Ha trabajado en empresas nacionales, internacionales, privadas, ONGs y de gobierno. Fue Delegada Comercial en México de Lift Verkäufsgerate GMBH, Project Manager en Habitat International Coalition (HIC), Subdirectora de Transición y Administradora de Programas Interinstitucionales (Ética y Transparencia) en el Servicio de Administración y Enajenación de bienes (SAE), Fue Directora en JMV Capital Humano. Consultora en Ética, Factor Humano y cultura organizacional. Investigación en Modelos de Conducta Ejemplares y en Liderazgo empresarial. Actualmente catedrática de Ética profesional y de negocios en licenciatura y posgrado en la Universidad Panamericana. Co-fundadora de Brilio, consultoría en Estrategia Cultura Organizacional. Contacto: ivillanueva@brilio.com.mx

desarrollo-carrera-profesional-carlos-llano

Suscríbete a las notificaciones de este blog

Artículos Recientes