Familia y Sociedad

¿De dónde surgen los valores?

[fa icon="calendar"] 29/05/17 10:48 / por Bernardo Sosa

 

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Los valores surgen de la persona misma. Ella (la persona) es la única que puede tener valores, porque es el único ser aquí en la tierra que puede preguntarse sobre sí mismo y sobre lo que para él es importante, mientras que los animales y las plantas no reflexionan sobre sus acciones; simplemente actúan por instinto y por necesidad.

Necesidades trascendentales

La persona humana es capaz de preguntarse sobre el sentido de su vida, sobre la finalidad de sus acciones y sobre su trascendencia. Dentro de ella misma tiene una especie de voz que le indica que las necesidades básicas no son lo único que puede satisfacer, sino que también puede dedicarse a otras actividades que trascienden la necesidad inmediata como: pintar un cuadro, escribir un poema, meditar, hacer música, visitar ancianos en un asilo, a niños con cáncer o construir casas para las personas más pobres.

Si analizamos un poco estas actividades, son propiamente humanas. Que yo sepa, ningún perro es capaz de visitar a otro que está enfermo solamente para estar con él, escucharlo y acompañarlo, sin que haya una necesidad que satisfacer de por medio. Desde luego, mucho menos un animal que escriba algún poema o pinte un cuadro.

Trascendencia humana antropología filosófica

Es por medio de lo anterior que quiero dejar claro que la persona humana es la única que puede decidir que algo es importante para su vida, muy por encima de la necesidad corporal inmediata a satisfacer.

Los valores surgen de esa “sed” de trascendencia, una “sed” que nace de lo más profundo de nosotros mismos y que nos impulsa a llevar a cabo acciones trascendentales como: dedicar toda la vida a orar dentro de un monasterio en silencio, optar por el celibato para servir a los demás dentro de una congregación religiosa, adoptar a un hijo, ayunar o cuidar a una persona que se encuentra en coma en vez de “desconectarla”.

Si no existieran los valores, estas acciones serían imposibles de explicar porque no existiría una razón para que se hicieran. El celibato y el ayuno no tienen razón de ser. En estricto sentido son contra natura, si es que el concepto de naturaleza que tenemos involucra a los demás seres vivos. Ningún ser vivo, más que el ser humano, es capaz de no comer voluntariamente porque busca alcanzar un objetivo mayor, espiritual o mental. Tampoco conozco un animal que, frente al sexo opuesto y en ciclo de apareamiento, decida darse media vuelta y regresar por donde vino, mucho menos que decida nunca hacerlo en un momento determinado de su vida.

Capacidad de decisión del ser humano

El único que es capaz de decidir aquello que tiene importancia en su vida es el ser humano. Incluso es capaz de decidir que, dentro de las cosas importantes en su vida, existe una jerarquía. La persona juzga la realidad de un modo muy particular y es capaz de decidir un camino a seguir por el resto de su vida, sin que las circunstancias lo orillen hacia otro camino. El matrimonio y la soltería también son dos ejemplos de la forma en la que valoramos la realidad y de lo que para nosotros es importante. Podemos decidir no casarnos, casarnos y no tener hijos, casarnos y tener hijos, permanecer en celibato el resto de nuestros días etc, sin que eso suponga una violencia tal contra nuestra propia naturaleza que termine aniquilándonos. Simplemente los valores que cada persona tiene son distintos, aunque surgen de un mismo origen: ellos mismos.

Pregúntate a ti

La realidad, la naturaleza y las cosas son. Simplemente son, no son ni buenas un malas. La marihuana y el agave son dos plantas, el ser humano es el que las transforma para darles un fin que no tienen. La finalidad de la nariz es oler, pero la finalidad del agave no es convertirse en tequilla o la finalidad de la marihuana no es consumirse. Es el ser humano el que valora la marihuana como una droga y al agave como a un futuro tequila.

Por eso, es importante reflexionar desde nuestra “voz” interior ¿qué valores tengo y eso que consecuencias prácticas tiene para mi vida?

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Topics: Valores

Bernardo Sosa

Escrito por Bernardo Sosa

Bernardo Sosa Iñigo es Licenciado en filosofía por la Universidad Panamericana. Además, estudió el programa Introducción a Dirección de Empresa (IDE) y el curso Finanzas para no financieros en la Universidad Panamericana. Trabajó dos años como asistente académico del Dr. Héctor Zagal y actualmente se encuentra trabajando como asistente del Director de la Cátedra Carlos Llano UP-IPADE, y como director de contenidos de la página web.

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