Familia y Sociedad

La vejez: un estorbo para la sociedad de consumo

[fa icon="calendar"] 7/11/16 6:30 / por Bernardo Sosa

shutterstock_207300925.jpgSi dejas de ser productivo, es muy probable que la sociedad te rechace como a un paria. Esta es la realidad de muchos ancianos en nuestro país.

 Yo tuve la oportunidad de pertenecer a una asociación que se dedica a la atención de ancianos que se encuentran abandonados en asilos, muchos de los cuales se encuentran ahí porque sus familias se hartaron de ellos.

Es una realidad que nadie nos enseña a ser viejos y, sobre todo, muy pocas personas (casi nadie) se preparan para esta etapa de la vida. Cuando menos lo esperas, ya envejeciste, tus movimientos se han vuelto lentos y tus capacidades empiezan a decrecer.

Durante esos dos años, pude darme cuenta de que la realidad del anciano en México es dolorosa, sobre todo cuando va acompañada de falta de recursos económicos e ignorancia.


Productividad vs. Sabiduría

¿Por qué, en nuestra sociedad, parece que casi todo se reduce a la productividad? Desde mi punto de vista esto tiene su causa principal en una muy corta visión de la realidad y de la vida misma.

Si una persona se mide a sí misma y a los demás con base, solamente, en la productividad y en cuanto genera, podemos decir que su visión de la vida y de sí mismo es demasiado pobre.

Al acudir a los asilos, pude escuchar algunas historias de éxito laboral que, de pronto, se desvanecieron porque un “enemigo” los venció: la vejez.

Pero ¿qué pueden aportarnos los ancianos? En realidad mucho, pero se necesita un nuevo paradigma y una nueva perspectiva para aceptar, con humildad, algún consejo de ellos y escucharlos confiando en su sabiduría, o por lo menos en su “colmillo” para muchos asuntos.

La mayoría de los ancianos no son productivos, pero sí sabios. Escucharlos genera un valor agregado que no es monetario, pero es mucho más redituable que el dinero y los honores: aprender de los éxitos y errores. Un anciano está, la mayoría de las veces, calificado para decirte qué camino tomar y cual no. Él o Ella ya pasaron por ahí y pueden decirte que consecuencia generó, que se sintió y si fue o no benéfico con el paso del tiempo.

Muchas de nuestras acciones tienen consecuencias a muy largo plazo, y cuando queremos rectificar ya es demasiado tarde. Uno de los mayores beneficios de escuchar a los ancianos, fue darme cuenta de que no tengo que vivir las cosas para aprender de ellas, pude escuchar a personas que se equivocaron y ahorrarme muchos “dolores de cabeza” al no cometer los errores que ellos habían cometido.

 

¿Por qué los ancianos son un estorbo para la sociedad de consumo?

Para alimentar una sociedad de consumo o “líquida” como la llama Zigmunt Bauman, es necesario centrarnos en la productividad y en el valor agregado como los únicos dos pilares que sostienen la esencia de la vida. Dadas estas características (quien no produce es inútil) es necesario colocar al anciano donde no estorbe: un asilo. En mi experiencia, las maneras de suavizar el discurso de muchos familiares hacia el anciano que dejan en un asilo son muchas. “Aquí cuidarán de ti”, “Es para que estés con gente de tu edad” etc.

Pero la causa real, y que ellos (los ancianos) la saben, es que sus familiares se hartaron de ellos. En pocas palabras: “comenzaron a estorbar”. Si yo quiero seguir con mi vida ¿por qué mi padre o mi madre anciana lo impedirán? Si quiero crecer laboralmente ¿no es un estorbo cuidar a mis padres? Si ya no me contesta, porque tiene alguna de las llamadas “enfermedades del olvido” ¿qué hago “perdiendo el tiempo” al lado de él?


 

Te invito a reflexionar sobre este asunto, así como a escuchar a los ancianos, aprender de ellos y recordar que así como ellos envejecieron, envejecerás tú. Además, te animo a leer el próximo blog sobre el mismo tema que saldrá publicado la siguiente semana.


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Topics: Consumismo, Vejez, productividad

Bernardo Sosa

Escrito por Bernardo Sosa

Bernardo Sosa Iñigo es Licenciado en filosofía por la Universidad Panamericana. Además, estudió el programa Introducción a Dirección de Empresa (IDE) y el curso Finanzas para no financieros en la Universidad Panamericana. Trabajó dos años como asistente académico del Dr. Héctor Zagal y actualmente se encuentra trabajando como asistente del Director de la Cátedra Carlos Llano UP-IPADE, y como director de contenidos de la página web.

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