Filosofía

Realismo indirecto y filosofía

[fa icon="calendar"] 2/12/16 11:36 / por Diego Espinoza Bustamante


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Uno de los problemas principales que activa una especie de la teoría de los datos sensoriales conocida como “realismo indirecto” es que al postular los datos sensoriales como los objetos de los cuales somos inmediatamente conscientes en la experiencia perceptual, éstos tenderían a funcionar como intermediarios del sujeto que percibe y el mundo percibido. El problema que activa el realismo indirecto es el llamado “velo de percepciones”, que no es más que un escepticismo local que sostiene que no hay conocimiento perceptual directo del mundo externo. A diferencia de otras teorías sobre los datos sensoriales, el realismo indirecto sostiene que los datos sensoriales son intermediarios entre el agente que percibe y el mundo externo mediante los cuales hacemos inferencias para formar creencias empíricas que nos ayuden a representarnos de la manera más aguda posible el mundo externo  (M. A. Fernández 2012: 149-50; D. Pritchard 2014: 72-3).

 

Realismo indirecto y escepticismo radical

A simple vista parece que una teoría como la del realismo indirecto alimenta solamente al escepticismo de velo de percepciones. Sin embargo, si se lleva su tesis central hasta sus últimas consecuencias, el realismo indirecto también alimentaría a un escepticismo radical. Si se le interpreta de la manera más amigable posible, se podría decir que desde el punto de vista del realismo indirecto sí es viable salvar el conocimiento del mundo exterior, aunque sea indirectamente: la experiencia perceptual nos da un conocimiento directo de los datos sensoriales para producir inferencias que nos conduzcan a un conocimiento indirecto del mundo externo mediante representaciones más o menos agudas. No obstante, un escéptico radical podría alegar que nada nos asegura que el modo por el cual nos representamos el mundo mediante esas inferencias se asemejen de hecho al mundo externo. Su argumento sería que es posible que todas esas representaciones sean erróneas y que, por tanto, nunca poseamos conocimiento del mundo externo. El problema aquí no es que el escepticismo de velo de percepciones sea idéntico a un escepticismo radical sobre el conocimiento del mundo externo, sino que el escepticismo de velo de percepciones coloca los primeros cimientos para construir un escepticismo radical sobre el conocimiento del mundo externo.

 

Disyuntivismo(s)

La tradición que se opone más reciamente a considerar la experiencia perceptual como un conocimiento directo de representaciones y al escepticismo radical es el realismo directo. Sin embargo, dado que se han producido argumentos que problematizan la tesis central del realismo directo (i.e., en algunas ocasiones somos directamente conscientes de objetos ordinarios independientes de la mente), éste tiene el compromiso de justificar su postura. Una vía para hacer esto es defender una teoría disyuntivista de la percepción, teoría según la cual la experiencia perceptual se entiende como una disyunción entre casos de percepciones verídicas y de ilusión/alucinación.

El realismo indirecto y el escepticismo radical parecen ser corolarios naturales de los argumentos de ilusión, de alucinación y de relatividad perceptual. Por tanto, parece que la primera maniobra que debe hacerse para desactivar los problemas que éstos producen es analizar su validez o, mejor aún, su fuerza probativa para concluir que la experiencia perceptual es conciencia directa de entidades distintas a las del mundo material o físico. Una estrategia tentadora que utilizan algunos disyuntivistas sería desmarcar los casos de ilusión y relatividad perceptual de los casos de alucinación, a propósito de colocarlos junto con los casos de percepción verídica (Byrne and Logue 2008: xi-iii). Así, el argumento que restaría para evaluar sería el de alucinación.

El argumento de alucinación concluye que la experiencia perceptual en sus distintas manifestaciones es conciencia directa de entidades distintas a los objetos ordinarios independiente de la mente, suponiendo que la percepción verídica y la alucinación pertenecen al mismo tipo mental. La estrategia común de los disyuntivistas es negar que la percepción verídica y la alucinación pertenezcan a un mismo tipo mental, y sostienen que los estados mentales generados por percepciones verídicas y alucinaciones son esencialmente distintos. Con todo, en este punto los disyuntivistas difieren entre sí, pues unos invocan a cualidades intramentales y otros a extramentales para tipificar el estado producido por una percepción verídica y una alucinación. Incluso, los “disyuntivistas metafísicos” alegan que la percepción verídica y la alucinación, además de ser tipos mentales distintos, no pueden poseer alguna cualidad en común. Empero, un disyuntivista puede sostener que la percepción verídica y la alucinación pertenecen a tipos mentales distintos y, al mismo tiempo, permitir que exista alguna cualidad que tengan en común (M. Soteriou 2014).

 

Otra manera por la cual el disyuntivismo logra desmarcarse de otras teorías de la percepción es alegando que la experiencia perceptual puede consistir o en una mera apariencia o en un hecho verídico que se hace manifiesto al agente que percibe; tal es el caso de J. McDowell (1982: 472, 478). Hasta donde entiendo, la diferencia específica de McDowell consiste en que en casos de percepción verídica los hechos percibidos se presentan a los agentes, mas no se representan a ellos. La clave es, entonces, considerar la experiencia perceptual como una manera por la cual el mundo externo se presenta al sujeto que percibe y no como un mecanismo de representación. Así pues, dice McDowell, la concepción disyuntivista de las apariencias nos habilitaría a justificar que hay contacto directo con el mundo via percepción, sin la necesidad de introducir intermediarios en la experiencia perceptual (McDowell 1982: 478). A este género de disyuntivismo se le ha bautizado como “disyuntivismo epistemológico”, el cual puede servir para proveernos de herramientas para desactivar el escepticismo que acecha a ciertas teorías de la percepción.

 

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Topics: Metafísica, escepticismo, disyuntivismo

Diego Espinoza Bustamante

Escrito por Diego Espinoza Bustamante

Licenciado en filosofía por la Universidad Panamericana. Actualmente trabaja como adjunto de rectoría de la Universidad Panamericana y como Asistente de Investigador adscrito al Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM. Sus intereses filosóficos tienen que ver con metafísica de la mente, metafilosofía, filosofía cristiana y teorías de la verdad. También le interesa la historia de la filosofía medieval, de la filosofía analítica y del pragmatismo americano, así como el cultivo de autores; por ejemplo, Santo Tomás de Aquino, Guillermo de Occam, John Dewey, Ludwig Wittgenstein y W. V. O. Quine.

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