Filosofía

Física, Matemática y Metafísica

[fa icon="calendar"] 4/01/17 7:00 / por Diego Espinoza Bustamante


Física, Matemática y Metafísica.jpgEn otro lugar mencioné que “en ‘El concepto en la Física y Metafísica: análisis antropológico, epistemológico y ontológico’, Carlos Llano expone los dos modos de abstracción diferenciados por Santo Tomás de Aquino, a saber: la abstracción física (abstractio per modum totius) y la abstracción formal (abstractio per modum formae)” Teniendo esto en mente, en esta entrada me enfocaré en exponer por qué Llano distinguió taxativamente ambos tipos de abstracciones, rastreando su ascendencia hasta el aristotelismo de Santo Tomás de Aquino.

La metafísica no racionalista

Es bien sabido que uno de los intereses filosóficos principales de Llano era la reafirmación de una metafísica no racionalista. El blanco principal de Llano eran todas aquellas metafísicas racionalistas que si bien tienen coherencia interna adquirida mediante un sistema de conceptos deducidos unos de otros, no dejan de ser ficciones que nada o, más políticamente correcto, muy poco, tienen que ver con el mundo empírico (C. Llano 2001: 51). En este orden de ideas, Llano expone que para acceder a un cuerpo de conocimientos como la metafísica sólo hay dos rutas posibles: (1) trascender las realidades sensibles porque son explicativamente insuficientes o (2) concebir lo sensible como no sensible, con ocasión de crear conceptos más agudos (Llano 2005: 22-7).

La ruta tomada por Llano es (1), pues (2) implicaría una “metafísica matemática” (el nombre es mío). El problema de una “metafísica matemática” es, sin más ni menos, que el metafísico pensaría de manera distinta las cosas empíricas a como se dan en la experiencia (Ross 2005: 302). Detrás de la preocupación de Llano se encuentra su teoría de los diferentes modos de abstracción que aparece más nítidamente expuesta, a mí gusto, en el Comentario al ‘De Trinitate’ de Boecio de Santo Tomás. Dicho prontamente, la abstracción física abstrae las condiciones individuales de la materia para producir generalizaciones, mientras que la abstracción matemática abstrae la materia común, con la que sí cuenta las generalizaciones hechas por la abstracción física. Así pues, “se puede decir sin lugar a dudas que los objetos estudiados por el matemático (y definidos sin materia) son concebidos de manera distinta a como existen (i.e. con materia)” (Ross 2005: 302).

A los que estamos relativamente familiarizados con una “filosofía de manual” se nos ha enseñado que hay tres grados –que no es lo mismo que modos– de abstracción: (a) abstracción física; (b) abstracción matemática; y, (c) abstracción metafísica. En este estado de cosas, si (a) abstrae la materia individual y conserva la común, pero (b) despoja de las generalizaciones la materia común, entonces: ¿qué reducto queda para (c)? Quizá, la respuesta más plausible y tosca a su vez es que queda “la nada” y, por tanto, la abstracción metafísica, lejos de considerar las cosas, crea ficciones que intenten decirnos algo del mundo.

La propuesta seminal de Llano es restablecer una metafísica no racionalista o, mejor aún, una “metafísica descriptiva” (el nombre es de P. F. Strawson) fundada “en los actos cognoscitivos básicos: la abstracción del todo (y su correspondiente ‘separatio’), la demostración ‘quia’ o demostración a partir de los efectos experimentables, la analogía de proporcionalidad propia, y la reflexión completa” (Llano 2001: 51). Si entiendo bien, entonces, el programa de Llano es, en primera instancia, evitar el nombre “grados de abstracción”, y sustituirlo por “modos de abstracción”, a propósito de enfatizar que el conocimiento físico o natural y el conocimiento matemático son irreductibles entre sí y, por ende, que no hay relación de subordinación; no es que primero los agentes epistémicos realicemos una abstracción física y, acto seguido, una abstracción matemática. Sobre esta base, el metafísico estaría metodológicamente justificado en creer que la metafísica es un cuerpo de estudio legítimo, pues podría alegar que a las “realidades metafísicas” no se accede via abstracción metafísica, sino mediante actos cognitivos básicos; de lo contrario, la metafísica sería “una rama de la literatura fantástica” (pace Borges).

Este trabajo está fuertemente en deuda con A. Ross (2005: 295-307). 

 Ebook Ética en la Universidad

Topics: Metafísica, Física y metafísica, Matemáticas

Diego Espinoza Bustamante

Escrito por Diego Espinoza Bustamante

Licenciado en filosofía por la Universidad Panamericana. Actualmente trabaja como adjunto de rectoría de la Universidad Panamericana y como Asistente de Investigador adscrito al Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM. Sus intereses filosóficos tienen que ver con metafísica de la mente, metafilosofía, filosofía cristiana y teorías de la verdad. También le interesa la historia de la filosofía medieval, de la filosofía analítica y del pragmatismo americano, así como el cultivo de autores; por ejemplo, Santo Tomás de Aquino, Guillermo de Occam, John Dewey, Ludwig Wittgenstein y W. V. O. Quine.

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